COVID 19 : datos de Zuia, un par de evidencias y varias reflexiones

Vista aérea de Aperregi. Fotografía: Diputación Foral de Álava.

 

  • A día de hoy, en Zuia hay 11 personas con confirmación de Covid-19, de las cuales solo 5 han precisado ingreso hospitalario
  • La transmisión comunitaria en nuestro municipio ha sido mínima, según el Centro de Salud
  • A pesar de la alta media de edad de nuestra población, hasta ahora ninguna persona vecina de Zuia ha fallecido por el COVID-19

Murgia, 14 de mayo de 2020 _ Declaración del alcalde

Saludos a todas y a todos:

Desde el Ayuntamiento de Zuia, y siempre apoyados en la coordinación que mantenemos con el personal del Centro de Salud del municipio, queremos trasladar una serie de reflexiones, que nos parece importante hacer llegar a toda la ciudadanía.

A fecha de hoy, en Zuia hay 11 personas con confirmación de Covid-19, de las cuales solo 5 han precisado ingreso hospitalario. El resto han pasado la enfermedad en su domicilio.

Sin embargo, las cifras ofrecidas por el Gobierno Vasco son mayores. La razón es sencilla: para elaborar sus datos, Gobierno Vasco contabiliza los test positivos y hay que tener en cuenta que algunas personas acumulan hasta tres pruebas positivas en el trascurso de su enfermedad. Además, en las últimas semanas, también están contabilizando pruebas de confirmación. Por todo ello, una misma persona puede arrojar varios positivos.

El Centro de Salud de Murgia, que ha valorado caso por caso, nos informa de que la transmisión comunitaria en Zuia ha sido mínima. Éste es un dato fundamental para diseñar el futuro de nuestro municipio y para saber cómo debemos gestionar las próximas semanas, en un contexto de despropósitos provocado por las distintas medidas tomadas por parte del Gobierno Vasco.

Otra cuestión importante es el nivel de control que han tenido las residencias de mayores de Murgia. Es todo un éxito, si tenemos en cuenta el número de personas altamente vulnerables que conviven en estos recursos sociosanitarios; es todo un éxito logrado gracias a la labor comprometida de las y los profesionales que trabajan en estos centros y, también, por la capacidad de sacrificio de los y las residentes.

Un último dato igualmente relevante: a pesar de la alta media de edad de nuestra población, hasta ahora ninguna persona vecina de Zuia ha fallecido por el COVID-19.

Aún así, aunque todos estos datos son positivos, no podemos ni debemos pensar que estamos libres de la epidemia.

De lo poco que aún conocemos de este virus, hay dos evidencias que nos tienen que hacer pensar:

La primera es que una sola persona contagiada, y más si es asintomática, puede recrear en su entorno cercano un brote de manera rapidísima, y extenderlo en la comunidad con muy difícil control. Hasta ahora, la única estrategia que ha demostrado eficacia es la distancia social entre las personas, mantenida de forma sostenida y consciente.

La segunda es que, al margen de algunos casos aislados, el riesgo de enfermedad grave por COVID-19 sigue estando instalado en las personas vulnerables, aquellas que padecen otras enfermedades o tienen una edad avanzada.

Por ello, principios básicos como solidaridad y responsabilidad deben imponerse en nuestra comunidad, y en el día a día. El compromiso con la colectividad debe ser, en todas las edades, lo que nos haga seres humanos dignos de ocupar un lugar en la naturaleza. Esta naturaleza de la que disfrutamos y por la que todos nos hemos sentido privilegiados en este rincón de Gorbeialdea, sobre todo durante esta situación.

Todas y todos debemos ser conscientes de que un nuevo brote no sólo pone en peligro la vida de las personas vulnerables, que no es poco; también condena al aislamiento a decenas de personas mayores en las residencias y en sus propios domicilios. Por esta razón, debemos pensar que salir a la calle, pasear, hacer deporte es un privilegio, en este momento; un privilegio del que sólo podemos disfrutar algunas y algunos de nosotros. Hacerlo de manera prudente y solidaria permitirá al resto disfrutarlo más pronto que tarde.

Las prisas que algunas instituciones e intereses económicos privados nos quieren imponer no son buenas compañeras en estos momentos.

Desde el convencimiento de que sólo el pueblo cuida al pueblo, ahora más que nunca el espacio social es fundamental para nuestra cultura. Y por ello debemos transformarlo en un espacio de cuidado y solidaridad. Seguro que sabremos hacerlo con un esfuerzo más, un compromiso más.

No me queda más que seguir agradeciéndoos la solidaridad y el comportamiento que habéis mostrado durante todo este tiempo como comunidad y municipio. Y repetir una frase que en estas últimas semanas he oído muchas veces y, creo, refleja a la perfección lo que debemos hacer: “CUIDARME PARA CUIDAR”.

¡Animo. Vamos a conseguirlo!

Muchas gracias.